COMUNICADO DE PRENSA

Senadores de los Estados Unidos se unen al NCLR y a niños cuyos padres han sido deportados para pedir que no se le asignen fondos a las para ampliar fuerza de deportación

28 de marzo de 2017

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Camila Gallardo
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WASHINGTON, D.C.— Al decir que “Los Estados Unidos no debería dedicarse a la separación forzosa de millones de niños estadounidenses de sus familias,” el líder de la minoría en el Senado de los EEUU Chuck Schumer (D-N.Y.) se ha unido hoy al Consejo Nacional de la Raza (NCLR por sus siglas en inglés), al senador Bob Menéndez (D-NJ) y a la senadora Kamala Harris (D-CA) para pedirle al congreso que rechace la solicitud de una apropiación suplementaria del Department of Homeland Security (DHS) de $3 mil millones de dólares en el año fiscal 2017 la cual resultaría en un aumento masivo en la fuerza de deportación y en los campos de detención del país.

CEO Janet Murguía, presidente y CEO del NCLR, estuvo acompañada de tres niños estadounidenses cuyos padres fueron deportados como parte de una redada de inmigración durante el mes de febrero. Los senadores enfatizaron que más de cinco millones de niños en los Estados Unidos viven con la amenaza constante de que uno de sus padres sea deportado.

“Estas son las víctimas de las deportaciones”, dijo Murguía. “Estos niños son la consecuencia de una política descabellada que coloca a la política por encima de las familias, por encima del sentido común y por encima de la decencia humana. Sus historias pesarán en nuestra conciencia nacional por las próximas generaciones y son una ofensa para los que creen que nuestra nación respeta la institución de la familia”.

Fátima Avelica, una ciudadana estadounidense de trece años de edad, fue testigo de cómo detuvieron a su padre Rómulo y lo arrestaron cuando estaba saliendo de llevar a una de sus hijas a la escuela. Rómulo ha vivido en este país por 25 años. Esta detención deja cuatro víctimas que son niños estadounidenses de entre las edades de 12 y 24 años.

El esposo de Rose Escobar, José, ha sido deportado a El Salvador— un país que no ha visto desde que tenía casi 16 años— como resultado de un problema de papeleo que surgió debido a que su madre, hace más de una década, cometió un error al someter los papeles de renovación de su residencia. José llegó a este país a los 15 años, no tiene ningún record criminal y está casado con una ciudadana estadounidense. La pareja tiene dos hijos menores, uno de siete y uno de dos años de edad, los cuales son también ciudadanos americanos.

“Desgraciadamente, existen miles de familias que se están enfrentando al mismo dolor y a las mismas dificultades que han vivido las familias que nos acompañan hoy. Hay miles de niños que son ciudadanos estadounidenses, que tienen por lo menos un padre indocumentado y que viven con la preocupación de si su madre o su padre estará todavía en su casa cuando regresen de la escuela”, dijo Schumer. “Como si esto no fuera suficiente, la administración Trump está solicitando fondos adicionales al DHS para construir un muro fronterizo y para contratar una fuerza policiaca de deportación. En lugar de gastar el dinero de los contribuyentes en un muro que no tiene sentido, deberíamos estar invirtiendo en crear empleos y en arreglar nuestra dilapidada infraestructura, no en separar a familias estadounidenses ni en hacerle daño a los niños y a las economías locales”.

“Las historias que hemos escuchado hoy día son un triste recordatorio que el enfoque de Trump en cuanto a la inmigración nos presenta con una necesidad sin precedentes de llevar a cabo acción legislativa que mitigue la ola de ataques a nuestros inmigrantes y a nuestras comunidades latinas”, dijo Menéndez, quien dio a conocer durante la conferencia de prensa un nuevo proyecto legislativo que establecería estándares mínimos de procedimiento y requeriría el tratamiento humanitario a los ciudadanos estadounidenses, a los residentes permanentes legales y a los inmigrantes que se vean afectados por las redadas migratorias y por los operativos de detención. “Así que mientras la administración insiste en pedirle a los contribuyentes que paguen los miles de millones de dólares para construir el muro, los senadores demócratas se mantendrán firmes y buscarán maneras de proteger a nuestra comunidad, nuestros derechos y nuestras creencias como la nación de inmigrantes que somos”.

“Somos una nación que ha sido fundada por inmigrantes”, dijo Harris. “Cuando nos miramos en el espejo, sabemos que no estamos siendo fieles a los ideales de quienes somos como nación, ya que tenemos una administración que desgarra a nuestras familias. Muchos niños no quieren ir a la escuela porque temen que su madre o su padre no estará en la casa cuando regresen. Los inmigrantes tienen miedo que las fuerzas policiacas locales, las cuales están supuestas a protegerlos, trabajarían junto a los agentes de ICE para deportarlos. Esto no refleja un país que ha sido fundado sobre el ideal de que se debe alzar la voz para defender a los más vulnerables. Necesitamos políticas que reconozcan el deber de defender y de luchar por quiénes somos como país y por nuestros valores, y tenemos el deber de garantizar que se defenderán las libertades personales cuando estas se vean amenazadas”.

“No podemos permitir que se implemente esta política tan baja”, dijo Murguía. “Nosotros necesitamos erradicar esta afrenta a nuestros niños, a nuestras familias y a nuestra comunidad”.

El NCLR (Consejo Nacional de La Raza) es la organización nacional hispana más grande de apoyo y defensa de los derechos civiles de los hispanos en los Estados Unidos y trabaja para mejorar sus oportunidades. Para más información sobre el NCLR, por favor visite www.nclr.org o síganos en Facebook y Twitter.